jueves, 31 de julio de 2014

El Día que nos golpeé el Karma



                Todo el mundo conoce el significado de la palabra karma. Incluso existió un tiempo, en que el Karma y el budismo estuvieron de moda. Todo el mundo era  feliz con sus buenas intenciones y la bondad absoluta de este mundo.
Pero parece que todo esto llegó a su final. Pocos  recuerdan toda esta historia tan fenomenal en los buenos tiempos. “la felicidad recae en la buenas acciones”. Y sí, Felicidad. Que bonito nombre tienes…  ahora el mundo está envuelto en un velo oscuro. En un día de tormenta de verano, con demasiada calor y con un cielo demasiado negro y poco esperanzador.

Somos bombardeados por noticias económico-sociales negativas. Nuestro futuro cada vez es más preocupante y desamparador. El trabajo escasea. Y el poco que hay…. Deja mucho que desear. Algunos contratos llevan el sello de tiempos imperiales, otros sin embargo son contratos de régimen de esclavitud. Aceptados con ilusión, pues no hay nada mejor. Y joder… mejor hacer algo, que estar pudriéndose en casa. Con la cabeza apelmazada de incertidumbre y negatividad.  Y para los que estáis trabajando. Artos y cansados de vuestros jefes… temiendo ser o decir algo. Agobiados por la falta de tiempo y apelmazados por el cansancio. 

Recodad: Mejor no tener tiempo para pensar. Que estar saturados por la misma información: corrupción, paro, recortes salariales, aumentos en la facturas, recortes de los derechos civiles, pérdida de propiedad…. ¡Qué se pudra el mundo! ¡A la mierda! (Como diría mi queridísimo Camilo José Cela)  ¡Ojalá reviente todo de una  puta vez... Anda coño, si para vosotros también hay esta información. Si parece que no se libra nadie.  Así que, si estáis llegando a este punto de la lectura. Por vosotros también correrá un pequeño hilo conductor. Que será la ira, o la bilis como la llamo yo.

Es entonces, cuando vosotros y yo. (Que también estoy presente con estas palabras.) Recordaremos al maldito Karma. Ese redomado que nos recuerda que; “las buenas acciones y el buen pensamiento nos conducirá por el buen sendero. Y este, a la Felicidad” (Que bonito nombre sigues teniendo, puta. Que parece que trabajes por horas y escondida en los peores callejones del mundo) Y si hay algo de cierto en él… la estamos jodiendo. La poca buena intención, el poco positivismo o ilusión que había en nosotros. Se está pudriendo al mismo ritmo que se pudre el mundo. Y como cagarnos en todo, desquiciarnos y acordarnos de las putísimas madres ya lo hemos hecho. No será mejor probar y recordad aquellas buenas costumbres del pasado. 

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