viernes, 24 de enero de 2014

El hombre cafeína

Soy el hombre cafeína.
De mente despierta
De mente abstraída
De gran alegría.

Mis ojos son platos
Que susurran canciones raídas.
Para cabezas perdidas.

Remojando mis labios
En oscuro café
Relleno de protésica proteína
Mi mente comprometida.

Odio quedarme sin palabras
Dejar mi boca silenciada.
Por eso, acompaño el silencio
Con el oscuro néctar de la energía.

Cargarme las pilas
Destrozar mis riñones
Con golpes de cañones.

Toda una vida perdida
En el pozo oscuro de la alegría.
 Sentir mí amargo aliento
Golpeando el papel
Con oscura tinta.
Amargo sabor de la energía.

Soy el hombre cafeína.
El que sobrevive día a día
A su enorme impertinencia.
Dando vida a su sin sentido
Con la palabra escrita. 

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