Con el corazón lleno
de pólvora
Escribo mi lamento
A modo testamento.
Sabiendo bien sabido
Que nada he de dejar
Únicamente mi triste
pesar.
En mis bolsillos
cuatro duros
De los de antes.
Pues a los de ahora
No puedo llegar.
En mis cajones,
papeles
Recuerdos y notas.
De un fugaz paleta
Que no sabía callar.
En mi armario, ropa
vieja.
Bien usada por mi
cuerpo.
Lavada con agua hirviendo
Que siempre
desinfecta.
En una caja, mi alma.
Pues a donde voy
Ella ha de quedar atrás.
Si tú no la quieres,
No la guardes.
Quémala me da igual.
Así algún día,
Y tal vez, pueda que
Descanse en PAZ

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